Iría un poco más adelante, dado que los sistemas son creaciones humanas y son manipulados por los intereses humanos, es decir, el causante de los deterioros o malos funcionamientos de los sistemas creados con el afán de servir e impartir justicia, son los intereses humanos que hacen que los individuos encargados de manejarlos, deformen a conveniencia lo que se debe hacer; de nuevo y en otras palabras, las personas que se corrompen con el poder y abusan del mismo son las personas que se presentan como omnipotentes y omnipresentes en las actividades cotidianas, que distorsionan los mecanismos de los sistemas para satisfacer sus intereses particulares o grupales, siendo que el que los aplica mal siguiendo un interés particular sabe que lo que hace está mal, pero no le interesa más que lograr su interés; un ejemplo de lo expuesto se da cuando se pone por encima de la Constitución Política Mexicana una ley que de ella emana o una jurisprudencia, pero se sabe que la Constitución es la base directiva y ninguna ley o jurisprudencia puede estar por encima de ella, sin embargo se acepta que se cargue un impuesto sobre otro impuesto lo cual en principio está mal, un ejemplo de ello es el nuevo impuesto del teléfono del 3%, el cual se agrega al consumo y al resultado se le carga el IVA del 16%, lo cual da un impuesto de 19.48% (1.03X1.16= 1.1948). Otro ejemplo se da en los puestos políticos como los de los diputados, que no siguen el interés de la población a quienes se supone representan, sino siguen intereses de partido o dictatoriales, de tal manera que van en contra de lo que se debe hacer, torciendo lo correcto para que lo nefasto quede como correcto. Mucho se puede decir, pero se reitera que son los intereses creados particulares o grupales los causantes de que las cosas no funcionen correctamente, así como, la naturaleza humana que se deja corromper por el poder que se obtiene con un cargo dado.